martes, 9 de agosto de 2011

Autobiografía

Yo fui una mujer que no tuve ningún tipo de estudio porque mi mamá murió cuando yo tenía seis años y vivíamos en Barranquilla y mi papá ya se había ido hacía mucho rato de nuestro lado, como éramos tantos hermanos, nos tocó separarnos. Yo me vine para Medellín con mi madrina, pero después de un año, ella decidió que nos fuéramos para Bogotá. Yo no me quise ir, entonces me dejó con unos conocidos de ella.

Cuando tenía un poco mas de 7 años hacía las veces de niñera, llevaba los niños a los parques a que se recrearan y así me fui ganado la vida. A medida que iba creciendo fui haciendo amistades, conocí un señor que trabajaba en Industrias Furime, una empresa de metalmecánica; él me sacó una carta que decía que yo era experta brilladora de metal (que Dios lo bendiga porque yo no sabía hacer nada), gracias a la bendita carta me dieron el puesto en Industrias de Acero de Colombia, no sin antes sacar el permiso para trabajar en el Palacio Municipal de Medellín. Esa fue mi primera experiencia laboral formal, con todas las prestaciones y gracias a Dios aprendí a desempeñarme muy bien en la labor de brilladora de metálicos.

Pero como nada dura para siempre, llegó un viejo que me empezó a hacer la vida imposible con malas propuestas, pero como yo siempre he sido una mujer de muy buenos principios, decidí retirarme de la empresa puesto que ya tenía buena experiencia adquirida. Llevé mi hoja de vida a Industrias Incametal y de inmediato me dieron el empleo. Así fue transcurriendo mi vida.

Con mis ahorritos compre un pequeño restaurante, allí fue donde conocí el hombre que fue mi esposo y padre de mis hijos, hoy ya todos son adultos y me ayudan mucho, ya que no logré la jubilación. Aunque yo no tuve estudio ni preparación académica, siempre he luchado por salir adelante.

Luego de que me separé, sentí la necesidad de trabajar con la comunidad para seguir sintiéndome útil, por ello he pertenecido y pertenezco a muchas organizaciones sin ánimo de lucro como lo son: Club de Amigos del Árbol, Mesa Ambiental, Centinelas de la Salud, Derechos Humanos, Escuela de Líderes, Defensa Civil, Acción Comunal, entre otras.

También trabajé con Piedad Córdoba por los derechos de la mujer, en donde tuve la oportunidad de viajar por todo el país y de conocer personas importantes en el ramo de la política, como cancilleres y embajadores.

Hoy en día vivo con 2 hijas y 2 nietas y sigo metida y comprometida con los programas sociales.

MARÍA INÉS MARÍN

La Estrella

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