No es delito soñar, porque los buenos deseos se pueden realizar… esto es lo que se siente en San Antonio de Prado cuando se habla del proyecto Círculos Pro-Cultura del Agua. El inicio de este sueño fue en 1999, cuando, después de una idea surgida del “Programa de Ética y Percepción Ambiental del Territorio, el Hábitat y la Vida Local” dictado por la Universidad Nacional, una formación para conocer y amar más el territorio, se dio comienzo a ese deseo que poco a poco tomó forma, siempre impulsado por la profesora Noelis Isabel Martínez Oliveros.
A finales de 2001 se hizo la propuesta a la Fundación Pro-Agua, con la finalidad de que su estrategia pedagógica Círculos Pro-Cultura del Agua se convirtiera en prueba piloto en la primaria de la Escuela Carlos Betancur Betancur de este corregimiento de Medellín.
Al fusionarse en 2004 este centro educativo con la Escuela María Mallarino, la Escuela Rural Potreritos y el Liceo San Antonio de Prado, y convirtiéndose en la Institución Educativa San Antonio de Prado, se llegó a un consenso con la comunidad educativa de avanzar en la construcción del proyecto, contribuyendo así a crear una cultura en torno al agua que trascienda el aula de clase y haga parte de la cotidianidad de los estudiantes, padres de familia, docentes y comunidad en general y se refleje en sus actitudes y comportamientos.
Creando una cultura a favor del agua contribuimos en el desarrollo de uno de los objetivos de la educación ambiental precisados por la UNESCO después de la conferencia de Belgrado (1975): ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir valores sociales, y una motivación intensa para hacerlos participar activamente en la protección y en la mejora del medio ambiente.
Su crecimiento se ha dado gracias a un equipo dinamizador y, lo principal, a un grupo de niñas, niños, jóvenes, padres de familia, aliados y aliadas que hacen brillar el proyecto, que además consta de cinco principios:
En el componente de Principios Universales se ha sensibilizado con jardines cuidados con esmero y se han promovido días como: El abono bailarín y La lombriz feliz; invitando así al continuo buen trato y a otras acciones ambientales que sirven al planeta.El componente de Agua y Sociedad abraza las dinámicas socio ambientales del corregimiento, municipio, departamento y país, por lo que el proyecto pertenece a la Corporación Comité Pro Romeral para la Recuperación y Preservación de las Microcuencas; a la Fundación Pro-Agua, a la Comisión Impulsora de la Campaña El agua, un bien público; participa en la Mesa Ambiental de San Antonio de Prado y en el Programa de Planeación y Presupuesto Participativo de la Alcaldía de Medellín.
El componente de Agua y Territorio tiene como máxima expresión las Expediciones Territoriales, donde la comunidad educativa hace suyo el corregimiento a través de la participación y el reconocimiento del territorio; utilizando nombres llamativos como: A vuelo de colibrí y Silencio mágico.
El componente de Agua y Biodiversidad ha contribuido en la conservación de nuestra flora y fauna con la adopción de espacios como los Laboratorios Vivos y nuestra reserva Alto el Romeral.
Un quinto componente invita al auto cuidado y también al de los demás, al del patrimonio cultural y natural.
Este fue el sueño cumplido en San Antonio de Prado, un anhelo alcanzado pero que continúa materializándose, siempre en procura del bienestar de todos y todas en el corregimiento.
Carlos Andrés Garzón Acosta
proceda.agua@gmail.com
San Antonio de Prado
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